Muchas veces, en nuestro afán por conseguir estar con la persona que queremos, llegamos a hacer cosas que nunca nos hubiéramos imaginado.
Pero, si bien es cierto que uno no siempre puede decidir de quién enamorarse, también lo es que la elección del objeto de amor, aún siendo inconciente, no es algo casual.
La historia de cada uno de nosotros pesa mucho en ese momento y de ella dependerá a quién elegiremos y cómo nos vincularemos con él.
Cuando aquel o aquella al que le echamos el ojo, nos demuestra un sentimiento de indiferencia o rechazo, tenemos dos caminos:
- o aceptamos su decisión y procesamos el dolor que esto nos produce.
- o continuamos insistiendo, aún a costa de poder toparnos una y otra vez con la negativa de éste.
Ahora bien, si elegimos la primera opción, estaremos demostrando una buena capacidad de tolerancia a la frustración.
Pero si en cambio, ante su negativa, insistimos de una manera casi obsesiva, me pregunto:
¿Cuál es el sentimiento que realmente se pone en juego en ésta instancia?
¿Es amor o capricho?
Cierto es, que debe haber pocas cosas más dolorosas que amar y no ser amado, pero el amor es un sentimiento que no puede ser forzado. Se siente o no.
Lo que sucede, es que hay personas que están acostumbradas al desafío permanente, y para las que un no, es el mejor de los incentivos.
Ésta característica, que es una gran actitud para la vida en general, ya que nos habla de alguien que no se resigna fácilmente, no lo es para los sentimientos.
Porque en ese terreno, “si uno no quiere, dos no pueden”.
Por eso, si al leer éstas líneas te sentís identificado con algunas cuestiones que ellas reflejan, te invito a pensar ¿Cuánto hay de amor y cuánto de desafío personal en tu elección?
Me despido hasta nuestro próximo encuentro agradeciéndoles vuestra atención y quedo a la espera de comentarios, sugerencias y preguntas en éste blog o a lmpsicosocial@hotmail.com.
miércoles, 13 de mayo de 2009
lunes, 4 de mayo de 2009
“NO TODO LO QUE RELUCE ES ORO”
Cada uno de nosotros, simples y a la vez complejos seres humanos, tenemos ciertas necesidades o carencias que nunca se verán saciadas del todo, ya que aún cuando logremos alcanzar el objetivo deseado, uno nuevo aparecerá.
Y esto puede tornarse algo positivo si lo tomamos como una constante motivación para la vida, pero si en cambio, ante la imposibilidad de conseguir lo que deseamos sobreviene la frustración, podrá también aparecer en escena un sentimiento destructivo llamado: ENVIDIA.
Cabe aclarar que cuando alguien dice sentir “envidia sana” está faltando a la verdad o confundiéndola con la admiración, ya que la envidia consiste en el odio que nos producen los logros del otro y el deseo de que pierda aquello que tiene y que nosotros queremos y creemos que nunca podremos tener.
“Envidia es la tristeza por el bien ajeno y pesar por la felicidad del otro.” dice Merixtell Hernández
Como verán, es un sentimiento de lo más improductivo y dañino hasta para nosotros mismos, porque las fuerzas que deberían estar dirigidas hacia la construcción, lo están hacia la destrucción y esto nos aleja cada vez más de nuestras metas.
Alguien dijo alguna vez: “Si miras mi éxito, mira también mi sacrificio”
Y esto es un factor muy importante a tener en cuenta, ya que cuando le envidiamos algo a alguien, rara vez nos ponemos a pensar cuánto le costó llegar a obtenerlo y si estaríamos dispuestos a pasar por lo mismo por lo que él pasó, para conseguirlo.
Para terminar, me gustaría destacar algunas cuestiones significativas a tener en cuenta para no dejarnos atrapar por ella:
1) No desperdiciar nuestras energías viviendo a través de la vida de los otros, ya que esto nos haría perder de vista nuestras metas.
2) Tratar de que los logros del otro se conviertan en un incentivo para intentar alcanzar los propios.
3) Intentar ver más allá de lo que nuestros ojos miran. No olvidar que muchas veces “las apariencias engañan” y que “no todo lo que reluce es oro”.
Me despido de ustedes hasta el próximo encuentro en este espacio propuesto para sentirnos menos solos. Y no olviden escribirme sus comentarios, críticas y sugerencias, ya que ellas son muy apreciadas por mi y me ayudan a mejorar constantemente.
Desde ya muchas gracias.
Y esto puede tornarse algo positivo si lo tomamos como una constante motivación para la vida, pero si en cambio, ante la imposibilidad de conseguir lo que deseamos sobreviene la frustración, podrá también aparecer en escena un sentimiento destructivo llamado: ENVIDIA.
Cabe aclarar que cuando alguien dice sentir “envidia sana” está faltando a la verdad o confundiéndola con la admiración, ya que la envidia consiste en el odio que nos producen los logros del otro y el deseo de que pierda aquello que tiene y que nosotros queremos y creemos que nunca podremos tener.
“Envidia es la tristeza por el bien ajeno y pesar por la felicidad del otro.” dice Merixtell Hernández
Como verán, es un sentimiento de lo más improductivo y dañino hasta para nosotros mismos, porque las fuerzas que deberían estar dirigidas hacia la construcción, lo están hacia la destrucción y esto nos aleja cada vez más de nuestras metas.
Alguien dijo alguna vez: “Si miras mi éxito, mira también mi sacrificio”
Y esto es un factor muy importante a tener en cuenta, ya que cuando le envidiamos algo a alguien, rara vez nos ponemos a pensar cuánto le costó llegar a obtenerlo y si estaríamos dispuestos a pasar por lo mismo por lo que él pasó, para conseguirlo.
Para terminar, me gustaría destacar algunas cuestiones significativas a tener en cuenta para no dejarnos atrapar por ella:
1) No desperdiciar nuestras energías viviendo a través de la vida de los otros, ya que esto nos haría perder de vista nuestras metas.
2) Tratar de que los logros del otro se conviertan en un incentivo para intentar alcanzar los propios.
3) Intentar ver más allá de lo que nuestros ojos miran. No olvidar que muchas veces “las apariencias engañan” y que “no todo lo que reluce es oro”.
Me despido de ustedes hasta el próximo encuentro en este espacio propuesto para sentirnos menos solos. Y no olviden escribirme sus comentarios, críticas y sugerencias, ya que ellas son muy apreciadas por mi y me ayudan a mejorar constantemente.
Desde ya muchas gracias.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)