miércoles, 13 de mayo de 2009

"SI UNO NO QUIERE, DOS NO PUEDEN"

Muchas veces, en nuestro afán por conseguir estar con la persona que queremos, llegamos a hacer cosas que nunca nos hubiéramos imaginado.

Pero, si bien es cierto que uno no siempre puede decidir de quién enamorarse, también lo es que la elección del objeto de amor, aún siendo inconciente, no es algo casual.

La historia de cada uno de nosotros pesa mucho en ese momento y de ella dependerá a quién elegiremos y cómo nos vincularemos con él.

Cuando aquel o aquella al que le echamos el ojo, nos demuestra un sentimiento de indiferencia o rechazo, tenemos dos caminos:
- o aceptamos su decisión y procesamos el dolor que esto nos produce.
- o continuamos insistiendo, aún a costa de poder toparnos una y otra vez con la negativa de éste.

Ahora bien, si elegimos la primera opción, estaremos demostrando una buena capacidad de tolerancia a la frustración.
Pero si en cambio, ante su negativa, insistimos de una manera casi obsesiva, me pregunto:
¿Cuál es el sentimiento que realmente se pone en juego en ésta instancia?
¿Es amor o capricho?

Cierto es, que debe haber pocas cosas más dolorosas que amar y no ser amado, pero el amor es un sentimiento que no puede ser forzado. Se siente o no.

Lo que sucede, es que hay personas que están acostumbradas al desafío permanente, y para las que un no, es el mejor de los incentivos.
Ésta característica, que es una gran actitud para la vida en general, ya que nos habla de alguien que no se resigna fácilmente, no lo es para los sentimientos.
Porque en ese terreno, “si uno no quiere, dos no pueden”.

Por eso, si al leer éstas líneas te sentís identificado con algunas cuestiones que ellas reflejan, te invito a pensar ¿Cuánto hay de amor y cuánto de desafío personal en tu elección?

Me despido hasta nuestro próximo encuentro agradeciéndoles vuestra atención y quedo a la espera de comentarios, sugerencias y preguntas en éste blog o a lmpsicosocial@hotmail.com.

1 comentario:

  1. tenes mucha razon,Lili.hay que reacionar a tiempo y no desperdiciar la vida detras de un capricho.besos

    ResponderEliminar